Soila

Senda del tejo

Dificultad: alta

 

Al llegar a Antoñana, antes de entrar en el pueblo, se aparca en a la derecha de la carretera en una explanada situada junto a la desviación A-3136 que conduce a  los pueblos de Bujanda y San Román de Campezo.

 

Recorrido

 

Se cruza la carretera de Bujanda y tomaremos una pista que bordea un campo de cultivo. En una primera bifurcación se sigue a la derecha. Aparece allí la flecha que indica ‘PR-60. Senda del Hagin’. Enseguida nos internamos en un bosque hasta acercarnos a una barrera metálica de color verde. A la izquierda de ella, un sendero nos conduce monte arriba. Desembocamos al poco tiempo en una pista que hay que cruzar para seguir hacia la derecha, por el sendero que traemos.

 

Llegamos a una flecha direccional que indica ‘Hagiñako bideska: 1,2 Km-40 min’. A partir de ahí, el camino prosigue a la derecha, y bordea unos castaños (Castanea sativa). Pronto superamos las primeras pendientes y desembocamos en otra pista que se atraviesa para seguir monte arriba. Comienzan allí abundantes descripciones de especies arbóreas en carteles. Un nuevo cruce de pista, y seguimos, monte arriba, tras pasar una alambrada, Accedemos a un paso entre rocas. Poco después, llegamos al lugar en el que se ubica el gigantesco tejo (Taxus baccata), declarado Arbol Singular por el Gobierno vasco. Después del tejo, encontramos un gigantesco tilo  y luego un fresno.

 

Las crestas del Sollo

 

Comienza allí un agreste camino, que no reviste el menor peligro si el terreno está seco. Tras superar algunas pendientes rocosas, se llega, junto a unos cortados, a un pasillo. Es el momento de seguirlo a la izquierda. Tan sólo tiene unos cuarenta metros hasta salir al cresterío del Soila. Conviene tener precaución en esta zona. En la cresta, seguimos a la izquierda, avanzando entre matos de boj (Buxus sempervirens).

 

A los cinco minutos, apreciaremos a la derecha un sendero que desciende, marcado con un “cairn” o montón de piedras. Se trata del punto en el que, tras el regreso de la cima, habrá que desviarse para seguir la ruta. Continuando por la cresta, se llega al Ojo del Soila, agujero abierto hacia los precipicios de la vertiente este. La cumbre está situada a dos minutos del ojo. Destacan la cercana cumbre de Muela, la sierra de Toloño, el bosque de Izki y el Parque Natural de Izki.

 

Portillo del castillo

 

De vuelta al camino marcado por el montón de piedras, nos desviamos a la izquierda, y comenzamos el descenso. Tras salir del bosque. el sendero se orienta hacia el  valle, hacia una pista que seguimos a la izquierda hasta llegar a la flecha que indica “Gazteluko Ataka O,5 Km.-lO min.”. Hay otra que señala Camino a Antoñana-­Corres: 1.1 Km-l5min. Seguimos a la izquierda, rumbo al portillo del Castillo, por un camino jalonado por ejemplares de boj de gran porte, hasta llegar al citado collado de la Peña del Castillo, situada a nuestra derecha. Tras pasar una alambrada, el camino descenderá. A la derecha, apreciamos el pueblo de Bujanda y poco después, a nuestra izquierda, curiosos monolitos rocosos. Tras desembocar en otra alambrada. Descubrimos nuevas marcas amarillas y vemos una pista por la que descendemos a la derecha hasta llegar a Antoñana en media hora desde este punto.

 

Flecha izquierda: VOLVER